COMUNICADO

Ilegalidad Colegio de Matronas y matrones de Chile


La Corte Suprema el jueves 15 de julio falló de forma definitiva y final reconociendo la ilegalidad y arbitrariedad de las acciones del Colegio de Matronas, encabezado por su presidenta Anita Román, respecto a la suspensión de Katiuska Rojas en su cargo de presidenta regional y de Daisy Maya como directora regional.

Así, la Corte Suprema de forma unánime, en los recursos de protección interpuestos por Katiuska Rojas y Daisy Maya (Roles 14536-2021 y 14537-2021) estableció que la medida de suspensión de las dirigentas, adoptada tanto por el Directorio Nacional del Colegio como por el Consejo Nacional, fue una medida que vulneró los derechos fundamentales de Katiuska y Daisy, que es arbitraria e ilegal, ya que se tomó violando los estatutos del Colegio.

Al respecto, la Corte Suprema señaló expresamente que:

“(...) analizados los estatutos por los cuales se rige el Colegio de Matronas y Matrones de Chile A.G., en particular de sus artículos 7, 9, 42 y 42, aparece que la medida disciplinaria de suspensión es una sanción que únicamente se puede aplicar a los socios, en su calidad de tales, y, por tanto, no es una decisión que se aplique a los dirigentes regionales atendiendo dicha función o cargo, sino que, como se dijo, afecta a la naturaleza propia de la socia.

De esta forma, queda en evidencia que la sanción de suspensión ha sido aplicada fuera de los casos previstos en aquel cuerpo normativo y por un órgano que no se encuentra expresamente facultado para adoptarlas, ya que no existe una investigación previa y pronunciamiento de la Comisión de Ética consagrada en sus estatutos, faltando además a un procedimiento mínimo dotado de racionalidad suficiente para proporcionarle legitimidad a las medidas disciplinarias de que se trata.

Que, conforme a lo que se viene razonando, en este punto se ha afectado la garantía del derecho a la igualdad a que se refiere el artículo 19 N°2 de la Constitución Política de la República, ya que el Consejo Nacional impuso aquellas sanciones disciplinarias en un procedimiento irregular, sin otorgar a los recurrentes la posibilidad efectiva de formular descargos y presentar sus defensas, todo lo cual se efectuó al margen de la intervención de la Comisión de ética a la que aluden los estatutos gremiales de la orden, colocando de esta forma en una situación de desigualdad a la recurrente respecto de los demás miembros de la institución, que sí tendrían garantizados estos derechos desconocidos a la actora, en el evento de ser requeridos por situaciones disciplinarias semejantes.”

 

Como se puede apreciar, el fallo es claro y categórico en establecer la grave vulneración de nuestros derechos fundamentales y del accionar arbitrario e ilegal del Directorio Nacional y del Consejo Nacional.


Sin embargo y a pesar de que el máximo tribunal de la República habló a nuestro favor, de ser restituidas en nuestros cargos, esto sólo revela las prácticas antidemocráticas y de persecución política con la que opera el Colegio de Matronas. Hostigamientos y acusaciones falsas que ha levantado el Directorio Nacional en contra de nuestra gestión y, en particular, en contra de la Presidenta del Regional Santiago. Acusaciones, las que por cierto no tienen ningún asidero ni respaldo legal. Además, todas y todos hemos sido testigos de la violencia y maltrato transversal que viene desde hace muchos años, pero que hoy al verse amenazadas por dirigentas jóvenes, con nuevas ideas y políticamente preparadas están dispuestas a todo, incluso a violar gravemente los derechos fundamentales de las dirigentas, realizando suspensiones arbitrarias e ilegales y violando los estatutos del Colegio, tal y como ha señalado en su fallo la Corte Suprema.

Por todo lo anterior, creemos fielmente que espacios como el colegio de matronas/es  no representa el momento histórico, político, social y cultural que estamos atravesando como país, ya que sólo incitan al odio, a las viejas prácticas políticas y se ponen por delante los intereses personales por sobre los del colectivo, estando dispuestas sus dirigentas nacionales y, en particular, su Presidenta (Anita Román) a violar los derechos fundamentales de las dirigentas y las normas estatutarias del Colegio, todo con el afán de silencias a las voces disidentes a su gestión.

 Frente a esto se abre una oportunidad de nuevos espacios, como la reciente organización conformada en marzo de este año: ASOMAT, en la cual existen nuevas formas de relacionarnos, más respetuosas, sin malos tratos y violencia, con instancias de participación y democracia real, con relaciones más empáticas, feministas e inclusivas.  Las y los invitamos a todxs quienes deseen sumarse y acompañarnos en fortalecer una nueva matronería, siéntanse convocadxs a estar en mejores espacios.

 “Porque si en algo creemos, es en la entrega total por el colectivo, estar al servicio de las mayorías en cuerpa y alma, a disposición de las voluntades, con vocación frente a las luchas que creemos necesario dar y que signifiquen avances sustantivos para todxs y no anteponer las ambiciones personales de pocas”.